10 de octubre: ¡150 años después!

En el día de hoy, 10 de octubre de 2018 se cumplen 150 años del histórico 10 de octubre de 1968, cuando Carlos Manuel de Céspedes le dio la libertad a sus esclavos en el Ingenio La Demajagua, cerca de Bayamo y fue a luchar por la independencia de Cuba, por eso se dice que solo ha habido una Revolución, la que comenzó Céspedes aquel día, la misma que continuó Martí, Maceo, luego Antonio Guiteras, Rubén Martínez Villena y por último Fidel al triunfar la Revolución el 1ro de enero de 1959. Ahora de una manera breve los contaré como ocurrieron los hechos aquel histórico día.

En el batey de La Demajagua, ante unos 500 congregados, expresó: “Ciudadanos, ese sol que veis alzarse por la cumbre del Turquino viene a alumbrar el primer día de libertad e independencia de Cuba”. Así comenzó esta primera guerra independentista que duró 10 años y tuvo un carácter nacional-liberador, democrático y antiesclavista. Maduró una conciencia nacional patriótica entre los cubanos, y aunque la oligarquía esclavista se mantuvo sometida a España, se fundó para siempre la nación cubana.

Céspedes borró ese fantasma del escenario cubano al saludar a sus esclavos que quedaron libres en ese momento e invitar a otros dueños presentes que igual lo hicieran.

“¡Ciudadanos, exclamó, hasta este momento habéis sido esclavos míos. Desde ahora, sois tan libres como yo. Cuba necesita de todos sus hijos para conquistar la independencia!”

“Los que me quieran seguir que me sigan; los que se quieran quedar que se queden, todos seguirán tan libres como los demás”.

El tema de la abolición de la esclavitud triunfó en el seno de la Revolución del 68 y en el artículo 24 de la Constitución de Guáimaro fue plasmado el principio “Todos los habitantes de la República son enteramente libres”.

A los cubanos asistía el derecho a la libertad y la independencia pues, como dijo Céspedes, “Cuando un pueblo llega el extremo de degradación y miseria en que nosotros nos vemos, nadie puede reprobarle que eche mano a las armas para salir de un estado tan lleno de oprobio…”

“Cuba -afirmó- aspira a ser una nación grande y civilizada, para tender un brazo amigo y un corazón fraternal a todos los demás pueblos…”

Estos plenamente seguro de que 150 años después seguimos con los mismos ideales, con los mismas ansias de ser libres de Céspedes y aunque el tiempo pase esto siempre será parte de nuestra tradición, de nuestra historia de nuestra identidad como cubanos.

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Acerca de César Enrique Roche Torres

Soy un adolescente de Matanzas, Cuba, aficionado a los deportes, pero todavía no he decidido qué voy a ser cuando crezca. Este blog lo empecé cuando tenía 11 años.
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