Una experiencia más

El pasado domingo 14 de enero de 2018 cuando mi mamá, mi papá y yo íbamos rumbo a Colón en la curva de la carretera de Jovellanos antes de llegar a la Empresa Suchel Jovel en Jovellanos tuvimos un accidente, que afortunadamente trajo consecuencias moderadas. Primero no íbamos a ir hasta que a última hora mi mamá se decidió, pues también el viernes la silla de la escuela se me había roto y la íbamos a llevar a mi tío para arreglarla, también una tableta nueva que mi mamá tenía que llevarlesa una periodista en Colón.

Lo que pasó fue que venía una guagua de Ómnibus Escolares y entonces por el mal estado de la carretera, unos badenes que hay en esa zona a mi papá el carro se le salió de control y para no rozar a la guagua se tiró para la cuneta de al lado de la carretera y cuando trató de subir otra vez el carro se volcó y dio 3 vueltas hasta chocar con una cerca, pero por suerte no fue una cerca dura, sino una cerca de plantas. Cuando ocurrió mi mamá venía jugando en la tableta, algo que ella nunca hace pero así son las cosas y yo venía echado para adelante, también por suerte no venía nada, no había ningún poste, mi papá que nunca se pone abrigo porque es muy caluroso ese día se puso uno y por suerte el único que traía las ventanillas abiertas era él, sino fuera por el abrigo pierde el brazo y yo que siempre vengo echado para atrás y escuchando música del celular ese día no lo hice. Cuando el accidente ocurrió enseguida unas personas que estaban por allí cerca fueron a ayudarnos, mi mamá bajó la ventanilla e increíblemente salió por allí al igual que mi papá y yo. Yo no me acuerdo de nada hasta que el carro paró pero ya cuando salí estaba perfecto, sin ningún golpe, mi papá si tenía golpes en un brazo y en la cara y mi mamá tenía un golpe en la cabeza y le dolía la cervical, también de casualidad la Presidenta del Gobierno en Matanzas Tania León Silveira pasaba por ahí acabado de ocurrir el accidente para Calimete  y se preocupó por nosotros. Enseguida aparecieron patrullas de policía, ambulancias, nos ayudaron a recoger las cosas que estaban regadas por la hierba. El carro por la parte de adelante no tiene daños pero por la de atrás, que era en la que yo venía está escachado. Entonces nos llevaron en una ambulancia para el hospital de Jovellanos y acostaron a mi mamá en una camilla, y pensaron que tenía una fractura en la cervical, le hicieron análisis y esas cosas, al igual que a mi y a mi papá, pero la más afectada era mi mamá, pues la daban hasta con peligro para la vida. De casualidad mi tío abuelo Juan Torres que vive en La Habana iba para Colón ese día, pues el siempre va los sábados, pero como tenía una reunión el sábado tuvo que ir el domingo y cuando se enteró iba por Matanzas, entonces mi tío Adriancito también fue gracias a que el vecino le prestó el carro. Mi tío abuelo y mi tío fueron a recoger las cosas de valor en el carro y luego mi tío Juancito me llevó para Colón y a mi mamá le llevaron para el Hospital Faustino Pérez aquí en Matanzas. A mi papá lo querían dejar en Jovellanos para dar declaración pero lo tuvieron que montar en una ambulancia y lo trajeron para el hospital Faustino. A mi mamá la acompañó mi tío Adriancito. Entonces yo me quedé en Colón con mi abuelo para ayudarlo con mis bisabuelos que necesitan cuidados pues ya están viejitos, mi bisabuela tiene 90, cumple 91 el próximo 4 de abril y mi bisabuelo tiene 95, cumple 96 el próximo 19 de febrero. Entonces a mi mamá la dejaron hasta el otro día en el hospital. Mi abuela fue para allá con mi tío Juancito y estuvo allí con ella toda la noche sin dormir. Alrededor de las 8 de la mañana le dieron el alta a mi mamá y fue para la casa, donde estaban mi papá y mi tío Adriancito. Yo vine por la tarde, pues el chofer de mi tío Juancito junto con el hijo, el chofer y el administrador de mi mamá fueron a buscar el carro a Jovellanos al mediodía. Cuando llegaron a la unidad, Julio, el chofer de mi mamá arrancó el carro increíblemente y por suerte no tiene problemas técnicos, solo de chapistería. Ya poco a poco nos vamos recuperando del accidente, por suerte es una experiencia más y no la última, por eso digo que la vida hay que vivirla como si cada día fuera el último, aprovechar al máximo y siempre hacer el bien.

 

 

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Acerca de César Enrique Roche Torres

Soy un adolescente de Matanzas, Cuba, aficionado a los deportes, pero todavía no he decidido qué voy a ser cuando crezca. Este blog lo empecé cuando tenía 11 años.
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2 respuestas a Una experiencia más

  1. Marilys dijo:

    Gracias a dios que están todos bien, espero se recuperen pronto…

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